Cristo bendice a todos
Aquí puede verse a Cristo resucitado. En su pecho aparece la herida sangrante del costado, y en las manos y los pies se observan las marcas de los clavos. Probablemente sostuvo anteriormente un estandarte de la resurrección en su mano izquierda.
Aún hoy levanta la mano derecha en un gesto de bendición.
Cristo, aquel que mostró que el camino del amor puede tener un precio y que atravesó la muerte misma, quiere ofrecer su bendición y desea que todos se llenen de paz y serenidad.
Un efecto especial de hace 800 años
Si mira más allá de la figura de Cristo, verá un agujero en el centro del techo de la bóveda del coro. Durante mucho tiempo se ha reflexionado sobre cuál pudo haber sido su función.
Una teoría sostiene que la imagen de Cristo se utilizaba en representaciones religiosas medievales dentro de la iglesia, donde las historias bíblicas se escenificaban y cobraban vida, en el mejor sentido de la palabra.
Se cree que, durante estas representaciones, la figura de Cristo ascendiendo al cielo era izada a través de ese agujero.
¡Qué impresionante efecto especial para aquella época!
Y cuánto más vivas se vuelven las historias cuando pueden verse y sentirse, y no solamente escucharse.